1917-2017: 100 años de la Revolución Socialista en Rusia

Se han escrito innumerables reflexiones acerca del mayor evento humano del siglo XX. El afán de acotar los sucesos históricos en función del sistema decimal de contar quizá le sea útil a la memoria del estudiante ante un examen o al mediocre profesor pero no sirve en absoluto para situar la posición de tal o cual acontecimiento en la corriente histórica real y, desde luego puede llegar a obstaculizar el entendimiento de la historia como dinámica contradictoria cuando se solapa el progreso numérico del calendario que es lineal con la idea de progreso humano.

Por eso, más allá de las casi obligadas reseñas cuando el aniversario acaba en 0 ó 5, consideramos mucho más útiles las mismas cuando al recordar el aniversario de la Revolución de Octubre lo hacemos para extraer enseñanzas necesarias para ayudarnos a comprender los sucesos del hoy.

Y nos reiteramos en la última afirmación porque consideramos inútiles, academicistas y hasta antimarxistas muchos de los análisis que con ocasión de este centenario se han realizado porque sólo sirven a los que se comen el marxismo como una doctrina acabada, perfecta y a la que hay que rendir una especie de culto laico cuando no claramente religioso.

La revolución de Octubre abrió el mayor periodo de libertad conocido. Campesin@s con tierra, obrer@s con fábricas, Pueblos autodeterminados, estudiantes y profesores libres, mujeres ciudadanas en igualdad de derechos, pensiones, libertad artística y literaria. Todo, menos dictadura del capital.

La Revolución de Octubre fue obra del Pueblo trabajador ruso y los Pueblos sometidos por el Imperio de los zares. No fue producto de una clase obrera abstracta que impuso su dictadura como efecto de leyes históricas inmutables que abrirían un camino progresivo e imparable de avance humano. La realidad ha dicho otra cosa.

Pero ¿qué enseñanzas extraemos para hoy? Sin querer hacer ni un completo compendio de las mismas porque necia sería la persona u organización que crea que se puede hacer tal cosa por sí sola, ni pretendiendo en este breve recordatorio, explicar el porqué de manera exhaustiva, nuestra organización de comunistas de Castilla al repasar el ciclo revolucionario que abrió la Revolución de Octubre, hemos extraído éstas:

– Que no existen condiciones sociales que a priori, puedan ser consideradas como absolutamente necesarias para que triunfe una revolución. Nos referimos a que la Historia demuestra, con 1917, que no se necesita un determinado desarrollo capitalista para derrocar al régimen del capital.

– Que son condiciones objetivas y subjetivas, colectivas e individuales, políticas, psicológicas, organizativas, morales… las que importan en los momentos decisivos.

– Que son los Pueblos de trabajador@s unidos por sus intereses respectivos y comunes los que conforman la fuerza irresistible para vencer. ¿Acaso “la tierra para quien la trabaja” es una consigna del comunismo ortodoxo?

– Que una revolución está destinada al fracaso cuando no se tienen en cuenta todos los abusos, todos, a los que somete el régimen del capital.

– Que el contenido del socialismo comprende la superación de todas la explotaciones, la de clase, la de Pueblo, la de sexo-género y pone en marcha una nueva división del trabajo y no sólo la expropiación de los expropiadores.

– Que es absolutamente necesaria la organización del Pueblo como Poder y que el Partido de la clase obrera es siempre independiente y no se fusiona con ese Poder Popular.

– Que hay que destruir el estado opresor y todas sus instituciones civiles. Dejar algo es mantener la posibilidad de la contrarrevolución.

– Que la tareas internacionalistas, el Internacionalismo Proletario, no tiene nada que ver con el nacional-antiimperialismo en que acabó la III Internacional, sometiendo el internacionalismo y las revoluciones obreras y populares a la defensa del estado soviético.

– Que no es lo mismo estatalizar que socializar.

La Revolución de Octubre no esperó a la revolución alemana, una revolución es aquí y ahora y sus efectos más allá no están predeterminados. Una revolución nunca es “químicamente pura”. La revolución de Febrero precipitó la de Octubre y aquella fue precedida por la de 1905. Pero no por magia o por leyes ahistóricas, las leyes sociales son producto de las relaciones sociales y aquellas cambian cuando cambian éstas. La historia la hace el ser humano pero en condiciones que no elige. Esta es la dialéctica entre lo contingente y lo necesario.

La alianza obrera-campesina, simbolizada por la hoz y el martillo es el paradigma de cualquier revolución superadora de las relaciones capitalistas pero hoy comprendemos que dicha alianza ha de verse aumentada con todos los sectores populares que denuncian cualquier opresión al que somete el sistema imperialista, capitalista, racial y patriarcal que no son sino otras tantas expresiones de la lucha por los derechos de esas mismas clases. A las clases no se las explota sólo como tales, sino como Pueblos enteros, como razas sometidas, como género de segunda y tercera clase.

No se es revolucionario cuando sólo se clama contra la explotación única de clase en sí. Las clases se agrupan en Pueblos de trabajador@s que son explotados por el sistema imperialista mundial y los estados imperialistas dentro de sus fronteras. Ese era el caso ruso y por eso la revolución de Octubre contenía el derechos de autodeterminación hasta la separación real y efectiva -independencia- de los pueblos sometidos por el Imperio ruso. Y ese es el caso del Imperio capitalista, fascista y patriarcal español. Si de entre todas las enseñanzas de Octubre podemos extraer una que nos ayude ahora es que no puede ser socialista ningún programa político que no contemple ese derecho. Que no basta ser de izquierdas, ni muy de izquierdas, ni siquiera revolucionario, que hay que arrojar como un lastre o como una traición cualquier sometimiento al estado en cualquiera de sus formas, y en el marco del estado español, que incluye su organización territorial, no es posible ningún cambio.

Octubre es sinónimo de Independencia: de las clases explotadas, de las mujeres doblemente explotadas, de los Pueblos explotados y sometidos.

           No basta con elogiar a Octubre y vamos a organizar el nuestro!!

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