Alsasua: otra vez el estado español muestra su verdadero rostro [a pesar del boicot de la universidad de Valladolid el acto se celebró con la sala repleta]

 

Tras conocer de primera mano la opinión de los familiares de las personas condenadas por el caso Alsasua en su visita a Valladolid a la charla organizada por la Plataforma por las Libertades, de la que Comunistas de Castilla forma parte, tenemos que denunciar el montaje policial-judicial al que las personas enjuiciadas y finalmente condenadas se han visto sometidas.

Alsasua es un pueblo históricamente luchador por los derechos de reunificación, Independencia y creación de su propio marco de desarrollo político y social que el conjunto del Pueblo Vasco mantiene a pesar de la feroz represión de los estados español y francés.

El caso Alsasua demuestra como los aparatos del estado español -policial, judicial, político y mediático- se conjuran de nuevo para sacar “tajada” represiva contra el conjunto de Euskalherria y sus derechos inalienables.

No se ha juzgado una pelea en un bar. Trifulcas como ésta en las que a las tantas de la mañana en una discoteca ocurren peleas, suceden todos los fines de semana. Aquí la clave es que las lesiones las sufre un guardia civil. No importa que el tal guardia no estuviera de servicio, no importa que las pruebas aportadas por las defensas no se hayan tenido en cuenta, no importa el clima de nula convivencia que durante decenas de años la guardia civil mantiene en la población. No importa nada, se ha lesionado a un agente del estado español y punto. La fiscalía calificó a los hechos de terrorismo. La condena, finalmente desestimó esta calificación pero las penas han sido las máximas posibles.

Mientras criminales condenados siguen por las calles, condenados por delitos de robo y malversación del dinero del Pueblo, cuando no de crímenes de lesa humanidad (torturadores, presidentes de gobierno que nos han metido en guerras imperialistas…) no pasaron 48 horas en detener a las personas condenadas que estaban en libertad provisional. La Justicia no sólo no es igual para todos sino que además es un arma de represión y venganza.

Se advierte a todo el Pueblo de Euskalherría que el estado no va a permitir ni el más mínimo suceso que ponga en entredicho, según sus cálculos enfermizos, cualquier desafío a la interpretación oficial de lo que ha ocurrido en el País Vasco: La Victoria.

El relato oficial del estado no es otro que sus Cuerpos de Seguridad han derrotado militarmente al Pueblo Vasco y que el sujeto concreto más importante de tal derrota ha sido la Guardia Civil. Esto tiene repercusiones simbólicas importantes pues si en lo sucesivo un simple agente de tal institución fuera “atacado” y el caso quedara juzgado como cualquier otro delito de lesiones, podría ponerse en duda la definitiva “victoria”.

Y eso es el caso Alsasua. Una lección práctica de historia oficial. Que les cueste la juventud a una gente cuyo máximo delito sería el de lesionar -y no gravemente- a otras personas en una pelea de bar, da igual. La “justicia” española se convierte, una vez más, en la impartidora de clases magistrales con el lema de “instruir castigando ejemplarmente”.

El españolismo entendido como la incuestionable unidad de la “patria” ha afilado al máximo su necesaria represión combinándola con un esperpento de justicia al retirar la acusación de terrorismo y no hacer el ridículo, que a su pesar hace, en instancias internacionales, pero satisface sobradamente las necesidades simbólicas de los “muy españoles y mucho españoles”.

Desde Comunistas de Castilla expresamos nuestra solidaridad y apoyo a las personas injustamente condenadas y sus familias y, al mismo tiempo nuestro compromiso para seguir apoyando al Pueblo Vasco en su lucha por la Independencia y la Justicia.

 

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