Comunicado ante las elecciones europeas del día 25.

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Ante las próximas elecciones al Parlamento de la Unión Europea del 25 de mayo, desde Comunistas de Castilla queremos manifestar lo siguiente:

1. La Unión Europea es un proyecto imperialista de las oligarquías y los monopolios, subordinado política y militarmente al imperialismo estadounidense y la OTAN, enemigo de la soberanía de los pueblos y de la clase trabajadora. Por tanto reafirmamos nuestra determinación de que luchar por una Europa de los pueblos y los trabajadores pasa por romper con las estructuras de la U.E. y la OTAN, mientras tanto, no existe reforma posible en su interior, sino una lucha sin tregua por orientar las resistencias populares en un sentido antineoliberal y anticapitalista.

 – El reciente golpe de estado en Ucrania que ha instalado una junta fascista, responsable de la masacre de Odessa, ha sido instigado y jaleado por representantes de la U.E. que han dado apoyo y cobertura a grupos fascistas, lo que no hace sino corroborar las ansias de expansión imperialistas del capital europeo que no duda para conquistar nuevos mercados en violar los derechos humanos más elementales y empujar al país a la guerra civil.

– El auge del neofascismo en Europa encuentra terreno abonado en las criminales políticas autoritarias, antisociales y antiinmigración, implementadas por gobiernos democristianos, socialdemócratas o coaliciones reformistas que han arruinado ya a millones de trabajadores, sumiéndoles en la pesadilla del desempleo, las privatizaciones, recortes, la precariedad, la privación de derechos básicos como la vivienda, contribuyendo a azuzar la xenofobia y los nacionalismos reaccionarios y opresores.

– La situación de crisis estructural del capitalismo ha supuesto en la Unión Europea una acentuación de las contradicciones centro-periferia que se mantenían latentes al interior de la U.E., subordinando las burguesías más débiles de los Estados del sur y el este de Europa a los requisitos de la dictadura del bloque euroalemán, esto es, convertir a Estados como el español en protectorados que imponen mediante decretos y represión el empobrecimiento y la opresión de los pueblos, los trabajadores y trabajadoras y la juventud, como demuestran la reforma del artículo 135 de la Constitución -que obliga a cualquier gobierno a priorizar el pago de la deuda e intereses frente al gasto social-, la ley contra el derecho al aborto o la de ley de seguridad ciudadana.

2. El régimen español, ante la evidente desafección, desconfianza y cansancio de amplios sectores que apunta a una victoria de la abstención que se cifra hacia el 60%, han puesto en marcha su millonaria maquinaria electoral y propagandística, en el caso del gobierno del PP con la cantinela de la “recuperación”, y en el del PSOE tratando de desmarcarse de las acusaciones de “ser lo mismo” que aquellos. El chantaje social (“o me votas o será aún peor”) es vociferado a través de sus propios medios sin disimulo. En cuanto a la izquierda del régimen, IU se mantiene aferrada al espejismo de una “Europa social” sin romper con la U.E., y otras opciones pretendidamente novedosas como Podemos blanden discursos ingenuos que apelan al “sentido común” y la “decencia” para regenerar el sistema, por lo que ambas no sirven sino para integrar el descontento social encauzándolo hacia ilusiones parlamentarias que lo mantengan cautivo en la aparente legalidad democrática, reacio a encarar vías de lucha más duras.

3. Comunistas de Castilla, ante la ausencia de una candidatura unitaria de las izquierdas anticapitalistas, feministas y socialistas de los pueblos dirigida a visibilizar un programa que plantee la ruptura con el régimen monárquico, el derecho a la autodeterminación, el no pago de la deuda y la salida del euro, la U.E. y la OTAN, la cual serviría para reforzar las posiciones de combate en Castilla y en todo el Estado, llamamos decididamente a la abstención.

Somos conscientes de que, en la situación actual de correlación de fuerzas a nivel europeo y estatal, a pesar de que ésta sea mayoritaria, el régimen español y la U.E. están en condiciones de usar todos sus mecanismos políticos y mediáticos para seguir legitimándose en el poder, sin embargo tenemos aún más claro que hacer reposar el futuro de la lucha popular en el voto y la vía electoral a opciones que legitiman en lo esencial la posibilidad del cambio dentro de la U.E. es una irresponsabilidad que nos pasará factura.

El camino pasa por seguir movilizando, organizando y concienciando de que la lucha popular cotidiana va unida inevitablemente a la lucha más general contra el pago de la deuda, por la salida del euro, la U.E y la OTAN., auténticos brazos político y armado del capital contra los que los pueblos trabajadores europeos hemos de unir esfuerzos.

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