Declaración de Principios de Comunistas de Castilla

El Partido Comunista del Pueblo Castellano ha tenido una modesta pero tenaz y significada experiencia de lucha acumulada que ocupa un espacio político que consideramos necesario seguir desarrollando y ampliando, en el horizonte de la construcción de un proyecto de soberanía y socialismo para Castilla, fundamental para la consecución de la revolución socialista contra el Estado español. Un proyecto que tendrá inevitablemente que hacer frente a las consecuencias específicas de la crisis capitalista en un Estado español continuador del Franquismo y subordinado al proyecto imperialista europeo de la U.E.

Comunistas de Castilla es la continuación de esa voluntad por acabar con la dominación del imperialismo, con la propiedad privada, con la monarquía y su modelo de articulación territorial autonómica, funcional a la oligarquía española que secuestra la soberanía del Pueblo e impone las políticas antipopulares y antiobreras dictadas por el capital internacional.

Somos comunistas, queremos la democracia del pueblo y el progreso común

Capitalismo es propiedad privada de los medios de producción. La lógica de este sistema es obtener el máximo beneficio privado de una minoría a costa del aumento de la explotación y el empeoramiento de las condiciones de vida del pueblo trabajador y la destrucción de los recursos naturales y el medioambiente. Las viejas democracias representativas se han demostrado incapaces de canalizar la voluntad de la mayoría social y sólo responden a los intereses de los que gobiernan de espaldas al pueblo. En el estado español existe una democracia sólo en apariencia; un modelo que representa la hegemonía de la oligarquía española, una hegemonía que se ve reforzada por la integración de las élites políticas que representan mistificadas las aspiraciones de la izquierda social dentro del marco jurídico-político del sistema de dominación.

Se hace urgente crear nuevas y superiores formas de organización social que permitan a las mayorías trabajadoras decidir y resolver las necesidades sociales de todos y todas, y poner el desarrollo económico, científico y tecnológico en común. Para nosotros y nosotras esto es el socialismo.

Construir identidad como pueblo es construir futuro para el pueblo trabajador castellano

Vistas desde la realidad de sus gentes trabajadoras, Castilla no es el “orgullo de una historia y una cultura”; es una colonia interior, condenada a ser exportadora de materias primas y recursos energéticos, exportadora de mano de obra, objetivo fácil de multinacionales que imponen sus condiciones para la apropiación y exportación de capitales, sin apenas industria ni vías de comunicación internas, asentamiento de centrales, cementerios nucleares y otros desechos industriales. Con un campo abandonado y sujeto a subvenciones que un día desaparecerán. Enormes desequilibrios entre sus ciudades, donde la burguesía especuladora del suelo hace enormes beneficios. Pueblos abandonados. Enormes bolsas de población oculta sin ninguna clase de derechos (trabajadores y trabajadoras inmigrantes). Podríamos seguir. En Castilla, después del franquismo y varios años de falsa democracia, unos cuantos caciques en el campo y capitalistas especuladores en las ciudades, mantienen el control de una tierra que sirva al Capital español e internacional como fuente de beneficios fáciles.

La manipulación cultural, la represión franquista, el papel reaccionario de la Iglesia, son instrumentos necesarios para mantener a un Pueblo sometido, para que no se levante, para que no conozca la historia de sus luchas populares y no vea sus posibilidades y su fuerza.

Por eso reafirmamos la importancia de generar nuestra propia identidad y cultura popular, reivindicar nuestra historia y nuestros propios valores para liberarnos y recuperar nuestra dignidad como pueblo trabajador castellano.

Luchamos por una Castilla republicana libre, socialista

Porque al imperialismo europeo y a la oligarquía española no les interesa el desarrollo integral y con justicia social de los pueblos. Impiden toda tentativa de progreso común y bienestar de todos y todas, imponiéndonos un modelo económico y social débil y dependiente que beneficia a las multinacionales, a las grandes fortunas y destruye las condiciones de vida del pueblo trabajador y el futuro de la juventud.

Porque la monarquía de Juan Carlos, legitimada por el franquismo y la bendición de la Iglesia Católica, es la principal representante de la casta de ricos usurpadora de la riqueza, y el Estado de las Autonomías su sistema de articulación territorial funcional a la dominación de los pueblos y la apropiación de las riquezas por los caciques y ricos de turno. La reivindicación de la república, la autodeterminación y el socialismo, constituye, en el caso de Castilla, una apuesta de futuro por la supervivencia de nuestro pueblo, de sus gentes trabajadoras.

Somos Feministas de Clase, luchamos contra el patriarcado

Porque en este proceso de construcción socialista de una nueva sociedad es imprescindible colocar la lucha contra el patriarcado en un lugar central del proyecto emancipador de la clase obrera. Porque la sociedad que queremos transformar está dividida no sólo en clases, sino en géneros, y, desde una perspectiva de la división sexual del trabajo sobre la que se basa esta sociedad, la mujer trabajadora sufre una doble explotación: de clase y de género. En este sentido no habrá socialismo sin la destrucción del patriarcado.

Defendemos la soberanía alimentaria y el equilibrio medioambiental

Aspiramos a una transformación social en la que se racionalice conscientemente el consumo. Los actuales niveles de consumo en el mundo capitalista desarrollado esquilman los recursos naturales, convierte nuestra tierra en basurero industrial y coloca al conjunto del planeta al borde del infarto ecológico. Las explotaciones mineras a cielo abierto, las centrales nucleares y los almacenes de residuos tóxicos y peligrosos son incompatibles con un modelo de desarrollo basado en el equilibrio del ser humano con el medio natural.

La soberanía alimentaria, en contraposición al monopolio de las grandes multinacionales, ha de ser un objetivo irrenunciable. Hoy se hace imprescindible recuperar los cultivos y producciones autóctonas que están adaptadas a las condiciones bioclimáticas de cada entorno concreto, pudiendo prescindir de modificaciones genéticas, pesticidas y alteraciones del equilibrio de los ecosistemas que no sólo afectan al entorno natural sino a la propia cadena alimentaria y, por tanto, a la salud humana.

Somos internacionalistas

Con otros Pueblos sometidos por el Estado español compartimos la lucha liberadora contra una misma oligarquía española que nos explota. Apoyamos las luchas de todos los pueblos del mundo por su emancipación. Para ello aspiramos a tender puentes con las izquierdas antiimperialistas y anticapitalistas y reforzar la lucha por la paz y el socialismo.

Somos voluntad consciente organizada

Los pueblos han logrado sus victorias cuando han comprendido que rebelarse ante las injusticias que se le hacen pasar por naturales es legítimo, cuando son capaces de construir sus propias formas de organización política, independientes, que se demuestran capaces de coordinar y dirigir los esfuerzos, la voluntad y la inteligencia del pueblo para conquistar sus objetivos y convertirse en alternativa de poder.

Comunistas de Castilla aspiramos a ser parte de esa lucha, manifestando nuestro compromiso en la consecución de estos objetivos: de ser generadores de movimiento popular, de ser foco de batalla de ideas, de dar pasos hacia la coordinación y unidad de la izquierda y las alternativas de poder popular que nos hagan avanzar hacia una sociedad sin explotados ni explotadores, sin pueblos oprimidos; una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales.

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