Fidel en la hora de los Pueblos

Fidel

“No existe culto a ninguna personalidad revolucionaria viva,

como estatuas, fotos oficiales, nombres de calles o instituciones.

Los que dirigen son hombres y no dioses”

Fidel Castro (1 de mayo de 2003)

            ¿Fue la muerte de Fidel Castro Ruz el hito que marca “un antes y un después”?

            Resulta cuando menos sospechoso que muchos medios de comunicación burgueses en el estado español han optado por un cierto tono de “respeto” ante la figura, eso sí, del “dictador” fallecido. Sin duda, porque han optado por reconocer que el tal “dictador” goza de un elevadísimo nivel de prestigio entre sus compatriotas en un país, Cuba, que cuenta con una de las poblaciones más cultas e informadas del planeta y que vería como extraña una crítica cruel contra Fidel proveniente de un estado, el español, que tiene a la clase política más corrupta del Planeta en cuya cima está una monarquía en el que un tal J.C. I mandó “a callar” a un camarada hermano de Fidel, Hugo Chávez.

            Y además y seguro que más importante, porque hasta el más inepto de los corresponsales de la prensa españolista, no ha podido obviar el “Yo soy Fidel” que millones de cubanos y cubanas han gritado al mundo entero. Por cierto ¿se imaginan a algún español gritando por la calle “yo soy juan carlos primero” el día de su segura muerte? Hasta en el estado español acabaría en un manicomio.

            Sin embargo, no dejan los medios y partidos políticos del sistema de resaltar sus anhelos de que con Fidel muera además de la persona, su legado político, la influencia que la revolución cubana ha proyectado y proyecta sobre el mundo entero y, en definitiva, la esperanza de que se entierre junto a sus cenizas, “el secreto” de su éxito.

            Si algo nos enseñó a voces Fidel es que el sujeto revolucionario no es una clase abstracta, libresca o de manual. Pero que tampoco lo es un partido de vanguardia por autodefinición, una élite llamada a la victoria por su inigualable comprensión de la Historia. Cuando unimos esos dos errores deberíamos empezar a comprender porqué por estos lares aún no ha habido una revolución socialista. Cuando rechazamos esas concepciones empezaremos a entender porqué Cuba sí hizo, mantuvo y mantiene la Revolución.

            En Cuba, la noción elitista de los dirigentes fue rechazada de plano desde el principio. L@s revolucionari@s cuban@s sabían que sólo una unión dialéctica o, si se prefiere, “viva”, dinámica, de términos en permanente contacto, intercambio, conocimiento y enriquecimiento mutuo entre “dirigentes” y “dirigidos” era la clave de la victoria.

            Y esa fusión orgánica, esa unicidad en el Pueblo, esa plástica, que une teoría y práctica, en la que el dirigente es dirigido por el Pueblo que, a su vez, entiende, gracias al partido, las tareas a emprender y completar, pone en marcha al Pueblo Trabajador, verdadero protagonista, verdadero y único sujeto histórico de una revolución. Y fue y es el Pueblo Trabajador Cubano el sujeto revolucionario de la Revolución Cubana.

            Y Fidel como el mejor porta- y alta-voz del Pueblo Trabajador cubano, cómo Comandante en Jefe de la Revolución, tenía la obligación de no perder jamás -es tan fácil- este conocimiento principal, tan sencillo y, a la vez, tan profundo, de la revolución socialista. El Partido es el Pueblo y el Pueblo es el Partido. El dirigente es dirigido y el dirigido es dirigente.

            ¡Qué fácil es agasajar al líder para salir en la foto cuando ya no puede ser derrotado! Dan ciertas náuseas escuchar a ciertos líderes de la izquierda española que jamás se solidarizaron con Cuba en los tiempos duros, cuando muy pocos seguíamos defendiendo el carácter socialista liberador de la Revolución Cubana. Mientras tanto, ellos despellejaban a Fidel, ora porque era aliado de la URSS, ora porque una vez abandonado a su suerte por los “Gorvachovs” de turno, exigían “cambios políticos” para Cuba. Cuba hizo una Revolución socialista ¿qué mayor cambio político hay en la Historia de un Pueblo?

            Pues resultó que el tal “tirano” triunfó sobre todos los que le querían ver vencido y millones de sus hermanos y hermanas cubanas han salido a la calle para decir alto y claro que la Revolución con Fidel y sin Fidel está más viva que nunca. ¡Yo soy Fidel!

            Cuándo vemos lo lejos que ha llegado Cuba, dónde ningún@ ciudadan@ está perdid@ a su suerte, convertida en el país con la mayor tasa de maestros y médicos por habitante del mundo entero, partiendo de una posición de auténtica colonia, de patio trasero del imperialismo, burdel de la depravación gringa y sometida desde el principio de su Revolución, a un bloqueo criminal, invasiones militares, complots y atentados terroristas, pérdida de las exportaciones y de la ayuda de la URSS…Toda esa lucha, resistencia, dignidad, espíritu de sacrificio que ha demostrado el Pueblo cubano nos debe enseñar que son los Pueblos los que hacen su propia Historia. Son los Pueblos, verdadera comunión de trabajador@s a quien corresponde la tarea de autoliberarse. Y eso, que el Imperialismo no olvida, se ningunea constantemente en el estado español por parte de una izquierda más preocupada en sus sillones que en la lucha de la liberación de los Pueblos Trabajadores explotados por el capitalismo y el patriarcado y sometidos por el estado imperialista español.

            Desde Comunistas de Castilla y en nombre del Pueblo Trabajador Castellano, honramos al Comandante en Jefe y a su Pueblo. Ejemplos vivos de coherencia revolucionaria, de defensa de lo que es más querido al ser humano, la paz, la justicia y la libertad, de ser ejemplo de patriotismo revolucionario e internacionalismo. Para el que murió como vivió sepa que aquí l@s comunistas castellan@s seguiremos su ejemplo en esta Hora de los Pueblos.

 

“Esta es la Revolución socialista y democrática de

los humildes, con los humildes y para los humildes.

Y por esta Revolución de los humildes,

por los humildes y para los humildes,

estamos dispuestos a dar la vida”

Fidel Castro (1961, en vísperas de la invasión de Playa Girón)