Garoña y el desprecio

La vetusta central de Garoña debe cerrarse y desmantelarse definitivamente

La decisión del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de permitir la reapertura de la central nuclear de Garoña nos llena de un sentimiento de hastío y asco. Esta decisión es producto de la hipocresía que caracteriza la acción de un gobierno español a merced de las multinacionales del sector energético que no dudan en “fichar” a los altos cargos de la administración cuando se les acaba su “vida útil” política.

Pero no sólo es una cuestión de favores mutuos entre los que pertenecen a la misma clase social de millonarios y no sólo es una cuestión que desprecia la salud de las personas al imponerse una forma de extracción de energía peligrosísima (¿hay que recordar los efectos de los accidentes en varias centrales nucleares del mundo?). Con todo eso, además, es una cuestión que afecta a la dignidad y el respeto por el Pueblo, es una cuestión de cómo nos perciben los poderosos a “la gente de abajo” y el lugar en donde vivimos.

Ahora deciden abrir una central con la promesa absurda de un modelo de progreso que nos haría a todos dichosos: trabajo, riqueza, bienestar…y lo hacen en una tierra, la castellana, excedentaria en energía eléctrica y ahora, deciden cerrarla y luego, de nuevo, la volvemos a abrir, pero ya se verá…Ni riqueza para el Pueblo, ni bienestar (pagamos el precio de la luz más cara de Europa) ni siquiera trabajo, pues las industrias se van a terceros países debido al sobrecoste de la energía existente en este estado.

Promesas a cambio de un riesgo infinito para la salud, a cambio de vulnerar la opinión de la gente, a cambio de machacar un poco más, la dignidad de todo un Pueblo, el castellano, al que se le somete para cumplir los planes de la extracción de beneficios económicos.

Si es un escándalo mantener una central nuclear en una tierra que no la necesita en términos de recursos energéticos, si es un crimen utilizar la energía nuclear en términos del básico derecho a la salud, si es corrupción extender la vida “útil” de tal engendro por un cálculo economicista de beneficios privados a repartir entre la gente rica ¿Qué es imponer decisiones burlando los más elementales principios democráticos del Pueblo? Es desprecio. Castilla, como cualquier otro Pueblo del mundo tiene el derecho básico a decidir su modelo energético y no a convertirse, como ya han hecho, en una colonia de extracción y exportación de recursos.

A lo de Garoña se le pueden sumar todas las acciones que contra el medio siguen realizando a lo largo y ancho de nuestra tierra, sin importarles la opinión, el debate, la oposición de nuestra gente: el fracking, Trillo, la mina de uranio en Salamanca, los vertederos, las minas a cielo abierto y las canteras, el cementerio nuclear de Villar de Cañas…la lista es larga y variada pero unidas por un nexo común: el desprecio por la gente y la repugnante obtención sin fin de dinero para unos pocos.

Nos llevan explotando ya varios siglos, sin importarles lo que dejan atrás, una tierra expoliada, contaminada y con cada día, menos gente. No pueden seguir dando órdenes a Pueblos enteros una camarilla de políticos corruptos que toman sus decisiones por “el bien de España y sus cuentas en Suiza”.

Comunistas de Castilla defiende una Castilla soberana, una Castilla del Pueblo trabajador como único antídoto a tanto abuso del capital y sus agentes políticos.

           POR EL CIERRE DEFINITIVO DE GAROÑA Y SU DESMANTELAMIENTO!

            ¡POR LA SOBERANÍA POLÍTICA DEL PUEBLO TRABAJADOR CASTELLANO!

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