[Valladolid]: Concentración en la Plaza de Fuente Dorada, viernes 2 a las 20:00

Los refugiados huyen del saqueo y las guerras imperialistas

No a la guerra en Siria – Por la Soberanía de los Pueblos

refugEn las últimas semanas la llegada de cientos de miles de migrantes refugiados a Europa ha saltado a la primera plana mediática, ocupando un privilegiado espacio televisivo de los informativos y destacados titulares de prensa bajo el rótulo de “la crisis migratoria” más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Los medios han presentando estos hechos como una problemática externa a Europa a la que sin embargo los países de la Unión Europea habrían dedicado sus mayores esfuerzos con auténtico desinterés. Nada más lejos de la realidad.

La U.E. -subordinada a la política exterior belicista e imperialista de EE.UU- tiene una gran responsabilidad, que está siendo encubierta por los grandes medios de comunicación, en el éxodo masivo de estas personas, ya que las potencias europeas con sus políticas imperialistas ha avalado o provocado las guerras de Afganistán (2001), Iraq (2003) y Siria (2011), países de origen de la mayoría de refugiados, así como en otros tantos países, tales como ocurrió en Yugoslavia, y más recientemente en Mali, Libia o Ucrania.

Bajo el pretexto de combatir el “terrorismo” y los “regímenes autoritarios”, en realidad las potencias occidentales prepararon a la “opinión pública” con mentiras y miedo, buscaron asegurar sus intereses geopolíticos, derribando gobiernos adversos, introduciendo sus trasnacionales y controlando los recursos de estos pueblos. Esas llamadas “guerras contra el terrorismo” e “intervenciones humanitarias” son en realidad guerras imperialistas que han segado la vida de millones de personas y convertido la vida de otros tantos en un infierno. Han sumido en la inestabilidad y la ruina a estos países, sembrando la pobreza y odio que crean el caldo de cultivo del fanatismo y el fundamentalismo religioso, al que las potencias occidentales han financiado y apoyado tácticamente de manera irresponsable, engendrando así monstruos como el llamado “Estado islámico” (ISIS) que se han demostrado organizaciones terroristas al servicio de los intereses del imperialismo. Con ello han creado el caos en toda esa región y han multiplicado el número de migrantes, sumándose a los motivados por su situación económica los refugiados por las guerras.

Esta realidad, unida a la crisis capitalista global que estalló en 2008, que ha provocado altas tasas de desempleo y empobrecimiento en Europa, ha sido aprovechada por los partidos y movimientos fascistas, que han vivido un peligroso ascenso electoral en los países de la U.E, tratando de pescar votos exigiendo el endurecimiento de las políticas antiinmigración y azuzando la xenofobia entre trabajadores nativos y migrantes por la competencia en el empleo. En Alemania en las últimas semanas se cuentan por centenares los ataques de grupos neonazis que han tratado de incendiar refugios de acogida de las personas migrantes. Hechos similares con distinta intensidad se han sucedido en otros países. Además, los gobiernos que han aplicado las políticas neoliberales y austericidas que han provocado la crisis, que se reclaman “democráticos” y “europeístas”, promueven leyes cada vez más restrictivas y militarizan las fronteras. Es el caso del Estado español con la “Ley Mordaza”, la “ley antiterrorista”, la instalación de concertinas o los procedimiento irregulares con expulsiones “en caliente” en la frontera. Por su parte, Hungría levanta un muro de 175 km con alambrada de púas de 4 metros de altura en la frontera con Serbia. Son, todos ellos, signos preocupantes de la deriva autoritaria de la Unión Europea.

Por el contrario, nos llenan de orgullo y esperanza, las reacciones del pueblo y la sociedad civil en Hungría, Alemania o Austria, que se ha movilizado en defensa de los derechos de los refugiados por de decenas de miles, que actúan como voluntarios en la instalación de albergues provisionales, proveyendo de agua y comida a estos, portando pancartas con el lema “Refugees Welcome” (Refugiados bienvenidos) en estadios de fútbol, etc.

La realidad es tozuda y nos demuestra que no hay guerras “antiterroristas” ni muros lo suficientemente altos que terminen con esta situación. Estas medidas, las cuales condenamos por bárbaras y criminales, por el contrario, sólo hacen que agravar una situación de agonía que viven los pueblos ocupados y saqueados que sólo podrá resolverse cuando los pueblos de Europa impidamos a los gobiernos de nuestros respectivos Estados tomar parte de esas políticas imperialistas y belicistas de los EE.UU., la OTAN y la U.E.

La paz y el respeto a la soberanía de los pueblos llegarán de la mano de la lucha anticapitalista por una sociedad de justicia social y paz, única garantía de un mundo sin exiliados forzosos ni refugiados. Mientras tanto, es tarea de todos y todas alzar la voz contra los abusos y los crímenes contra los refugiados, señalar a los responsables y expresar nuestra solidaridad con las personas migrantes, y combatir el racismo, la xenofobia y el fascismo.

Convocan: Solidarias y solidarios con los refugiados

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