[VILLALAR 2014] Comunicado y programa de actividades en la carpa de Comunistas de Castilla

Villalar 2014 web1521… Memoria comunera para conquistar el futuro

Año tras año, los y las comunistas castellanos acudimos a Villalar a rememorar siglos de lucha popular por una Castilla libre de reyes, señores y explotadores.
La revolución comunera que evoca el 23 de abril fue un episodio de rebeldía popular excepcional, con un resultado trágico para el futuro de Castilla que extiende sus consecuencias hasta nuestro presente. El levantamiento de las ciudades y el campesinado fue una respuesta a la señorialización que acompañó el triunfo de la dinastía Trastámara durante todo el siglo XV con la consiguiente pérdida de libertades municipales de las ciudades, el aumento de la presión fiscal y las arbitrariedades sobre el común. Esa expansión feudal no se hizo sin resistencias: se sucedieron las reclamaciones y quejas en Cortes, y algunas ciudades se alzaron en armas contra sus señores.
Fueron las pretensiones imperialistas de Carlos V las que precipitaron en 1520, una revolución de carácter protonacional, con un componente popular y antiseñorial que hizo posible su progresiva radicalización y el protagonismo de las clases populares en una fase avanzada del levantamiento que contribuyó a despejar el carácter del conflicto de clases y a definir la composición social de ambos bandos: el realista -formado por la gran nobleza y obispos- y el bando comunero -compuesto por pequeños comerciantes, artesanos, hidalgos, clero rural, labriegos…-.
De la revolución comunera se desprenden aspiraciones que, traducidas al lenguaje del siglo XXI, nos hablarían de democracia participativa, de justicia social, de rebelión y poder popular e incluso del papel social de la mujer encarnado en la figura de Maria Pacheco, que organizó la resistencia de Toledo tras la derrota de Villalar. Principios todos ellos más vigentes hoy que nunca.
La derrota en los campos de Villalar, hace casi ya 500 años, marcó un punto de inflexión en nuestra historia, que nos permite dar cuenta de cómo el reino más dinámico y rico de la península, el que antes conoció la modernidad y cuyo territorio vio surgir con más fuerza unas ciudades y una burguesía comercial en el s.XVI llegó a convertirse en el territorio empobrecido, desindustrializado y despoblado que conocemos hoy, y cómo los comuneros/as -cuya lucha fue ahogada en sangre por reyes, señores y obispos- levantaron una alternativa a ese futuro de miseria que todavía hoy nos atenaza, que no es casual, ni tampoco providencial, sino que fue resultado de una determinada política dinástica y de clase, la del proyecto imperialista de los habsburgo y la nobleza. ¡Los y las castellanas no hemos nacido para ser pobres, dependientes, ni súbditos!
El pueblo castellano pagó caro su papel de “plataforma” del Imperio de Carlos V y Felipe II, que hizo de Castilla una fuente inagotable de recursos humanos y materiales dirigidos a sostener sus guerras imperiales, contrayendo una enorme deuda con los banqueros alemanes y genoveses a costa de empobrecer al pueblo y frustrar cualquier posibilidad de desarrollo económico nacional de Castilla. ¿Nos suena?

…2014 La lucha continúa para la juventud y el pueblo castellano

En la situación actual es la nueva oligarquía española -la del Santander, Telefónica, Repsol, BBVA…-, ahora con otra dinastía a la cabeza, la de los Borbones, quien ha convertido a Castilla y al resto de pueblos del Estado, en un protectorado económico de la Unión Europea, de la banca y los monopolios alemanes y franceses, cuya crisis, el Estado español nos quiere condenar a pagar: 190.000 millones de euros han sido inyectados a la banca española desde 2009, para lo cual el régimen no ha dudado en reformar el artículo 135 de la Constitución y establecer la prioridad del pago de la deuda e intereses a costa de reformas laborales, privatizaciones y recortes sociales. ¿Vamos a volver a ser los sacrificados por su España? Nosotros y nosotras decimos que no.
Vivimos en una tierra, la castellana, de inmensos recursos humanos y materiales. Tenemos el conocimiento para poder resolver todos los problemas fundamentales: garantizar comida, sanidad, educación, cultura, energía, transporte para todos y todas y sin embargo, nuestros niños ya no comen bien, no hay empleo, ni acceso a la vivienda, ni sanidad adecuada, ni educación de calidad para las clases populares, sin embargo hay casas vacías, trabajo para todos y personas capacitadas para garantizar nuestros derechos a la salud y la educación. Somos potencialmente autosuficientes y sin embargo nos vemos obligados a emigrar -21.500 jóvenes sólo en la provincia de Valladolid desde 2008-. Esto es el capitalismo español: Todo para los ricos, opresión y miseria para los pueblos.
Ayer como hoy las injusticias y el gobierno de las clases dominantes españolas, en favor de intereses imperialistas europeos, motivan la actualidad de la rebeldía castellana. ¡Castilla se tiene que volver a levantar! Gran parte de nuestro pueblo ya está despertando a marchas forzadas de la idiotización a la que nos sometieron.
Nos prometieron una transición democrática, una España “que no la iba a reconocer ni su puta madre”; nos aseguraron que “España va bien” y que el ciclo expansivo de la burbuja inmobiliaria y el crédito fácil sería inifito, que ahora todos éramos clase media; llegaron a afirmar en su delirio que España había entrado “en la Champions League de la economía mundial”, hasta que la crisis del sistema y la debilidad del proceso de acumulación capitalista español puso a cada uno en su sitio: a ellos como a los corruptos y explotadores que son, a nosotros y nosotras como la clase obrera de Castilla que nunca dejamos de ser. Una clase que sino lucha junto al resto de pueblos trabajadores del Estado contra los “realistas” y “señores” del siglo XXI-los Botín, los Amancio Ortega, los Polanco, los March, las Koplowitz-, sus vástagos -los Méndez Pozo…- y sus regentes -los Rubalcaba, los Rajoy- no verá nacer un nuevo futuro para nuestra gente y nuestra tierra.

Por una Castilla socialista y feminista

Hay quienes desde renovadas opciones electorales, o desde la izquierda del régimen, prometen al pueblo poner fin a los recortes sociales y volver a la situación de antes del 2008, al “Estado del bienestar” y dicen que eso puede hacerse con un gobierno “de izquierdas” PSOE-IU, dentro del actual marco constitucional, sin cuestionar el régimen monárquico capitalista y patriarcal que niega la identidad de los pueblos y permaneciendo dentro de la Unión Europea imperialista.
Nosotros y nosotras lo decimos alto y claro: ningún voto fácil va a resolver nuestros problemas. El pueblo trabajador y la juventud castellana sólo tenemos dos opciones: una es el exilio forzoso, la emigración; pero hay otra salida, la revolucionaria, que se impone cada vez con más fuerza y que Comunistas de Castilla defendemos, y pasa por la organización del pueblo para disputar el poder a la oligarquía, por la expropiación de la banca privada, por la justicia social y las libertades, por los derechos de las mujeres trabajadoras, por la soberanía de Castilla, por la ruptura con el régimen del 78, contra el pago de la deuda y por la salida del euro, la U.E. y la OTAN.
En definitiva, luchemos por una Castilla socialista y feminista. ¡Que emigren ellos!, organicémonos, apropiémonos de lo que es nuestro, de nuestra tierra, de nuestras fábricas, de nuestra riqueza, conquistemos nuestros derechos como pueblo, como mujeres y hombres trabajadores, como jóvenes.
Como reza el Canto de la Esperanza: “que vuelva común al pueblo, lo que del pueblo saliera”. Porque Castilla es su clase trabajadora y su juventud: ¡tomemos las riendas de nuestro futuro!

¡Viva el 23 de Abril!
¡Viva la lucha de ayer y hoy del Pueblo Castellano!
¡Viva Villalar!
¡ Viva Castilla Socialista y Feminista!

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